Comerme el pito
San Viernes...
Después de comernos unas oreos de chocolate tito y yo eramos dos jóvenes guapos, libres, azucarados y con toda una mañana por delante, pero también muy aburridos:
- Yo: Estrangulé al puto zurullo.. ¡Jáh!
Paseando por las bellas calles del barrio Santa Cruz nos encontramos con un grupo de jóvenes italianas de muy buen parecer:
La penúltima parada de la mañana la hicimos en casa de unos amigos, el parque de la Buhaira. Ayí, empezamos a hablar de lo cerca que estaba el final del planeta y que el Betis sin Lopera posiblemente estaría entre los 3 mejores equipos del mundo, pero eso es algo de lo que ya os hablaré otro día.
Infidelidades que confesar
El caso es que a los tres cuartos de hora de juego aproximadamente y habiendo transcurrido ya unas 6 tandas a mi se me cayó una carta al suelo, debajo de la mesa. Mi sorpresa llegó cuando me agaché para recogerla y vi que la novia de mi primo no yevaba bragas. Me levanté con la cara blanca. Debía notarse mucho mi cara de asombro, porque mi primo me pregunto:
- Miguelage: ¿Iyo que te pasa?
- Yo: Emm.. creo que el chocho.. digo el poncho.. el poncho... me ha... me ha sentado regular. Voy a por un vasito de agua, ahora vengo.
Mientras estaba en la cocina intentando reponerme un poco de la impresión llegó la novia de mi primo y me dijo que si quería que lo de debajo de la mesa fuera mío por unas horas, solo tenía que darle 70€. Tras pensármelo unos minutos acepté la propuesta, y quedamos en encontrarnos a la mañana siguiente. Esta vez sería yo el que faltara al instituto por cuestiones sexo-personales.
A la mañana siguiente, después de una sesión de sexo de horas, le pagué los 70€ acordados y me fui.
Por la tarde, quedaron Miguelage y su novia para estar un rato juntos.
- Miguelage: ¿Has estado esta mañana con Emeá?
- Novia de Miguelage: (A regañadientes y un tanto sorprendida). Si me encontré con el esta mañana.
- Miguelage: ¿Y te dio 70€?
- Novia de miguelage: (Dios mío, él lo sabe). Sí, me los dio.
Miguelage: Ah, que bueno! Es que se pasó ayer por mi casa diciéndome que le prestara 70€ que los necesitaba urgentemente, que ya me los devolvería cuando me viera, y que si no pues te lo daría a ti si te veía. ¡Qué buena gente es mi amigo Emeá!
Una vela por apagar
Pero sinceramente no creo que unas palabras tan frías puedan describir algo tan caliente... Y cuando digo caliente me refiero a ese sentimiento que hace que no quieras despegarte de la otra persona, me refiero a la sensación que no te deja dormir cuando piensas que puede estar tan solo "molesto" por algo que has dicho o hecho... La misma que hace que cada vez que te acuestes recuerdes caricias y besos que te parecen inmejorables hasta que de nuevo te demuestra que todo puede mejorar...
Y es que a mi todo esto me parece inmejorable... Pero solo me lo parece... Porque un día la pestaña volará, la vela se apagará y mi deseo se cumplirá una vez más... Y ahí creedme, esta vez sí que sí... Todo será inmejorable...
Como librarse de las lentejas...
-Yo: Mamá, ¿hoy no me esperes para comer vale?
"Yo puedo hacerte de comer todo lo que desees"
Saludos desde el Paraíso
Porque contigo todo es diferente… Contigo río al discutir y lloro de felicidad… Cuando estoy contigo tengo la sensación de que sin ti me quedaría en nada. En un grano de arena, en una gota de agua; en un planeta que necesita un sol para que en el haya algo de vida…
Pero eso ya me tocará escribirlo en su momento. Ahora prefiero disfrutar de este presente en el que tú y yo somos los protagonistas, un presente con la incertidumbre de no saber si estoy soñando o despierto… Pero con la certeza cuando me acuesto, de que al levantarme seguiré volando, ahí arriba “donde una mirada vale más que mil palabras”.
Feliz Año 2010...
“¡Feliz Año Nueve!” decíamos. Y es que todo empezó genial eh… Como todos los años en realidad, pero este mejor, por ser este… Un año repleto de sonrisas, risas y carcajadas… También lágrimas y algo de dolor han habido por ahí, pero ha sido lo mínimo, y siempre seguido de una alegría que borraba de un plumazo toda la tristeza pasada…
Y cuando no había alegrías, pues quedaban nuestras borracheras… Me da igual el “dónde”; me importa una mierda el “por qué”; me la suda el “cómo”; me trae sin cuidado el “a qué hora”… Solo importa el “con quién”. Porque solo importa que sea con ustedes… Lo demás da todo igual…
Empecé este texto sin saber muy bien qué escribir y al releerlo me doy cuenta de que no ha quedado demasiado bonito. Seguramente sea porque lo único que no ha mejorado en este 2009 con respecto al pasado sea mi manera de escribir. Pero con este texto no pretendía deleitaros con un fabuloso vocabulario… Solo quería agradecéroslo a todos… a todos los que habéis formado parte de mi año… de mi vida… de nuestras vidas… Gracias…
Ahora, a pocas horas de que se acabe de nuevo el mejor año de mi vida, cojo una copa de champán y pido con fuerzas que todo lo que cambie sea a mejor. Espero que el año que viene pueda decir lo mismo…
El rescate I
Para ver la segunda parte de "El secuestro" haz click en este enlace.
Para ver la tercera parte de "El secuestro" haz click en este enlace.
Para ver cómo empezó todo haz click en este enlace.
Para ver la segunda parte de "El rescate" haz click en este enlace.
Llevaba ya algunos días sin saber nada sobre Miguelage, concretamente desde que aquellos chavales marroquíes tan simpáticos le pegaron un palo en la cabeza y lo metieron en el maletero de un coche atado de pies y manos. Ya me estaba preocupando, así que no tuve más remedio que hacer una llamada de vital importancia:
-Dependienta: Telepizza, ¿Qué desea?
-Yo: Hola buenas noches, quería pedir una pizza 4 quesos grande y una ración de patatas bravas. Además también me va a poner una Rolling Pizza, una mediana con mucho pepperoni y Chardonnay del 89.
-Dependienta: Está bien, entonces: una pizza 4 quesos de tamaño grande, una Rolling pizza, una mediana con mucho pepperoni y Chardonnay del 89 y una ración de patatas bravas.
-Yo: Exactamente, son 17.40€, recoja su pedido en la siguiente ventanilla. ¡Gracias!
-Dependienta: ¿Cómo? Señor, no tenemos tiempo para bromas por favor.
-Yo: Vale, lo siento. Es que estoy muy nervioso, me juego mucho con este pedido. Tengo que ganar ese concurso como sea…
-Dependienta: ¿Concurso? ¿Qué concurso?
-Yo: ¡El de levantar mi polla a pulso!! Jajajaja.
(Reconozco que ahí pasé mucho pánico, así que colgué rápido por miedo a que se metiera con mi madre o algo).
Puse las noticias en la tele para verlas mientras comía (ante todo soy un chico culto). Y después de dedicarle 25 minutos al importantísimo hecho de que CR94 (por lo de los millones y eso) sacara un libro, anunciaron el secuestro de un chaval de 18 años recién cumplidos por parte de la cantera de AL-CAEDA. Se trataba de mi primo...
No podía esperar más. Esto había llegado demasiado lejos. Nadie, absolutamente nadie secuestra a un Jefe y sale indemne. Tenía que salir lo antes posible en su rescate, pero antes de hacerlo debía informarme sobre mis enemigos. Busqué información sobre sus costumbres, sobre sus miedos, sobre sus dioses… Nada, absolutamente nada podía dejarlo al terreno de la improvisación; todo tenía que estar planeado…
El portero del prostíbulo
Un año dominando el mundo
“Jefes Del Planeta Eskoria”.
Y desde entonces llevamos creciendo. Como escritores quizás sigamos siendo igual de malos que al principio y como humoristas puede que tengamos menos gracia que Calimero con salmonela. Sin embargo, os puedo asegurar que como personas crecemos con cada tecla que golpeamos. Cada letra que escribimos supone un granito de madurez para nosotros.
Además, sin ni siquiera darnos cuenta, escribíamos por deleite propio, pero también escribiamos para ustedes. Poco a poco hemos construido una casa en la que ustedes los lectores, sois el pilar básico, la columna sobre la que se sustenta todo el edificio. Si cada letra que escribimos supone un granito de madurez, cada comentario que dejáis significa desiertos de conocimiento que completan todo lo que somos. Y es que para que la vida tenga sentido, primero hay que dárselo. Y gracias a vuestra ayuda, este blog se mantiene vivo.
Nunca dejes de leernos, de comentar, de pedirnos que escribamos, de reír con nosotros, de hacernos reír... Sabemos que resulta difícil engancharse porque a nosotros nos pasaba lo mismo, pero cuando menos te lo esperes habrás empezado a formar parte de nuestra vida y entre todos iremos formando una gran familia; una familia en la que unos están siempre, otros vienen y van, y otros aún están por llegar. A pesar de todo, lo importante es estar.
365 días no son nada. Nosotros, lo somos todo...
Niña Repelente
Aquí ire subiendo los capítulos que salgan nuevos:
Capítulo 1
Capítulo 2
Capítulo 3
Capítulo 4
Capítulo 5.1
Capítulo 5.2
Capítulo 6
Capítulo 7
Capítulo 8
Capítulo 9
Cagar como respirar
Me pasé parbulito gaseando por la escuela sin control alguno. De vez en cuando dejaba en el pupitre "el goku" de plastilina que me estaba fabricando y cogía la papelera. Me gustaba sentarme en ella a meditar, y así, disfrutar cuando mis compañeros de clase se reían al escuchar mis estruendosas y salvajes ventilaciones. Sonaban como tambores de semana santa y no le encuentro explicación, pero tenía la manía de adornarlo con un "Ho ho ho, ¡Feliz Navidad!.
Una vez, estaba yo con mis amigos (los malotes) pensando que podíamos hacer para fastidiar a la fea de la clase, Catherin. No nos había echo nada, simplemente era fea. Cogí un mechero, lo encendí y... ¡Ñaka! caca de la vaca barata. Le manché la maleta de cacao y sirope de trufas. Aquel día el agujero negro sufrió terribles consecuencias. Desde entonces tengo " Diarreitis agudas" y además Catherin no nos ha vuelto a hablar. Una verdadera pena, porque ahora está más guapa que antes...
"Aunque era fea a mí me gustaba, ¿vale?"
"Miguelage´s guarrindonguins moments productions"
Comiendo:
-Mi madre: Niño, ¿tas peío?
- Yo: Sí mamá, ¿echo lo que ha sobrao en el plato o me lo limpio luego?
Ducha:
Ya os lo dije una vez. Cagué, se me olvidó limpiarme el culo y me metí en la ducha directamente. Eso provocó una erosión de la roca caliza de la bañera debido a los sedimentos que arrastró el agua a lo largo de su cauce. Pero no quiero entrar en detalles ahora.
Durmiendo:
Aquí no tengo que hablar sólo de mí, todos nos hemos levantado alguna vez con la carne mebrillo en la ropa interior...
Inoportuno:
Hace poco subía yo por las escaleras mecánicas del Nervión plaza cuando de repente me entró un retortijón. Debió ser cuando divisé aquella raja peluda del culo gordo de una señora mayor con un tanga de leopardo axfisiandose en su interior. Parecía un león marino sujetado con hilo dental. Se me cortó el cuerpo y tuve que dejar un regalo en los W.C. del McDonald´s. Fui yo quien inventó los McFlurrys de KitKat.
Intimidad:
Normalmente la intimidad la comparto con mi chica, pero esta vez no tuve más remedio que compartirla con Emeá.
- Yo: Tió, aprieta que ahí todavía queda manteca.
- Emeá: ¡Joder! es que este grano se niega a salir tío.
Del Esfuerzo ocurrió algo parecido a esto que veréis en este vídeo.
Mis relatos tienen poco de ciencia ficción, porque ¿cuándo se ha visto una diarrea en el cine?. Muy pocas veces. Bueno, yo le dejé una muy calentita el otro día a los que limpian la sala...
El caso es que estas anécdotas no tendrán demasiada gracia, no os habréis reído, de hecho, alguno ni habrá terminado de leerlo, pero yo si que me voy a reír cuando os pongan la comida en la mesa y os preguntéis:
¿Cuál es el origen de estas lentejas?
Un día cualquiera
Miguelage: Pablo vaya abuso… Me he hinchado a pinchitos, patatas y huevo frito… Estoy ahora mismo en proceso de realizar una de las mayores cagadas que la historia de la humanidad haya podido presenciar.
Yo: ¿Qué si? ¿Y flota o no flota? (Sigo investigando sobre ese fenómeno. Pronto espero hallar una teoría científica).
M: Que va… Si es purita diarrea lo que estoy echando…
Yo: Joder que ascazo… Pues yo estoy ya hasta la polla de tocarme la polla ¿Vámonos a la calle ya no?
M: Venga vale, ¿Quedamos a las 20:30 en el Asador de Aranda?
[21:15]
Mientras esperaba (también como de costumbre) al puto personaje de Miguelage escuché una conversación entre un ciego y un cojo:
Ciego: ¿Qué pasa tío cómo andas?
Cojo: Pues ya ves…
No lo pude evitar, me tiré al suelo y empecé a descojonarme de risa, con tan mala fortuna que pringué una mierda de perro con la mano… Por suerte mi salvador estaba asomando por la esquina:
Miguelage: ¡¡Hoooooolaaaaaa primoo Paaaabloooooooooooo!!
Yo: Migue mira lo que me ha traído mi vecina de su viaje a Galicia, Trufas del Norte, dicen que son las mejores de España…
M: Ostia, dame una por favor…
Yo: Joder tío, no se para que te digo nada… ¡Por ser tú eh! –Le dije mientras me libraba astutamente de la mierda-.
M: Oye… pues… para ser del norte está bastante calentita…
Paseando por una calle frecuentada por señoritas de la calle nos encontramos a Chevantón.
Cheva: ¡Ostiás! ¡Pero mirá quienes son! ¡Emeá y Miguelage! Por favor Miguelage, ¿Podés tomarme una foto con este crack?
M: Tss… ¿Y eso no puede hacerlo otro?
Yo: Venga ya Migue que te mueves menos que Bardem en Mar Adentro…
Disfrazándome intento que la gente no me reconozca por la calle, pero es inútil...
Después, tras tirarle unos petardos a los yonkis de campo del Sevilla, nos dirigimos al Nervión Plaza. Nuestros estómagos empezaban a rugir y queríamos comer algo en ese sitio donde solo venden comida basura; pero fue llegar allí y una multitud de tías buenas histéricas se nos abalanzaron intentando quitarnos la ropa…
- ¡Tíaaaaaa que buenos están!
- ¡Sí tía… Que pedazo de culo tiene Emeá!
- ¡Son tan guapos!
Por suerte, pasaban por allí una patrulla de agentes de policías que nos quitaron a todas esas locas de encima y nos llevaron a casa...
Los Jefes siempren cumplen las normas...
Ojito con el ojete...
El caso es que no se como me las arreglo, pero cada vez que busco porno por la red encuentro justo lo que no estoy buscando...
Pesadilla terrible
Cuando me levanto de la cama y me miro al espejo descubro... que soy negro. Echo en seguida la mano al bolsillo de la cartera para ver mi foto del DNI y me sale del mismo color, busco el pasaporte, y para colmo soy marroquí. Señor, no puede ser.... Me siento hecho polvo en una silla, ¡hala! ¡Pero si es una silla de ruedas! Lo que significa que además de negro y marroquí también soy discapacitado.
Me digo a mi mismo que es imposible que sea negro, marroquí y discapacitado. -¡Pues es la puta verdad!-. Me grita alguien detrás de mi. ¡¡Es mi novio!! ¡¡Lo que faltaba!! También soy maricón. - ¿Has visto mi jeringuilla?-. Negro, marroquí, discapacitado, maricón, drogadicto, y seropositivo... Desesperado empiezo a tirarme del pelo, y... ¡¡¡Soy calvo!!!
Suena el teléfono, es mi hermano: desde que papá y mamá murieron lo único que haces es drogarte y quedarte tirado ahí todo el día. Búscate un trabajo, ¡¡¡el que sea!!!. ¡¡¡Si también soy parado!!! Intento explicar a mi hermano lo difícil que es encontrar trabajo cuando se es negro, marroquí, discapacitado, maricón, drogadicto, seropositivo, calvo y huérfano, pero no lo consigo porque.... ¡¡¡soy mudo!!!
Trastornado, cuelgo el teléfono con la única mano que me queda y con lágrimas en los ojos me acerco a la ventana a mirar el paisaje. Hay miles de chabolas a mi alrededor. Siento una puñalada en el marcapasos. Además de ser negro, marroquí, discapacitado, maricón, drogadicto, seropositivo, calvo, huérfano, mudo, manco y enfermo cardíaco, ¡¡vivo en las 3000 viviendas!!!!
Y cuando pienso que nada puede ser peor en mi vida se acerca mi novio y me dice:
-Cariño, hemos perdido con el Castellón.
¡¡¡¡¡¡¡¡¡NOOOOOOOOOOOO , no puede ser, me cago en mi puta madre, también soy del betis!!!!!!!!!
Momentos que compartimos
Me despedí de mi lecho del sueño muy temprano. Sobre las 7:35 iba andando por el salón. Luego, sobre las 7:40 llegué a la cocina. Me imagino lo que os estaréis pensando chicas, pero no, no vivo sólo en un chalet de 500m2, es que cuando me levanto me gusta tomarme mi tiempo. El caso es que una vez en la cocina tuve que abrir la nevera para comer algo, pero vaya mierda, al perro se le había vuelto a olvidar hacer la compra y yo tampoco tuve ganas de ir a hacerla, luego sólo podía beber agua. Cogí la cántara y empecé a tragar sin masticar, ya que el agua es líquida y además de todo eso, moja. Mientras chupaba y dejaba los gérmenes de la gripe P (de pakistan), se me vino a la perola la expresión que a todo adolescente entusiasma: "¡Ostiasquesviernes!". Justo en ese momento, un tomate rojo empezó a caer lentamente escalón por escalón hasta que después de cinco minutos llego rodando a mi pie. Sé lo que estaréis pensando ahora, pero no, no tengo un frigorífico de 10 plantas, es que el tomate también se acababa de levantar. Todo esto me dio muchísimo miedo y me dio la sensación de que este no iba a ser un viernes normal.
Dejando la siniestralidad aparte, me vestí para ir al instituto, pero se me hizo tarde. Abrí la puerta de casa y la cerré. Bajando las escaleras se abrió de nuevo. Este debe ser el tomate - pensé. Pero me equivoqué, era mucho peor, no tenía voz de tomate...
- Mamá: ¡Miguelageeeeeee! ¿Otra vez te vas sin lavarte los dientes?
- Yo: Si mami, si me los he lavado.
- Mamá: ¿Y por que está el cepillo de dientes seco?
No sé como lo hará, pero todos los días me descubre. Después de despertar a todo el bloque con los chillidos me marché. Como la primera clase ya había empezado fui a dar un paseo para hacer un poco de tiempo. Es aquí cuando la cago por primera vez en el día...
Resulta que iba andando por la acera del corteinglés cuando observé que en la parada de enfrente una joven hacía gestos hacia mi zona. Estaba saludándome, y yo, a pesar de no conocerla, la saludé como un buen chico educado. Luego mir hacia atrás y me di cuenta de que no era a mí a quien realmente saludaba. Esto me hizo sentirme gilipollas. Le puede pasar a cualquiera, pero a mí me había pasado lo mismo un minuto antes y eso ya te marca de tonto bajo tu propio punto de vista. Pero tampoco iba a deprimirme por esto, lo dejaría pasar y punto. Continué caminando, y divisé un grupo de buenas yeguas a unos 50 metros. Empecé a mirarme en los cristales de los coches para comprobar que iba lo suficientemente guapo, y aunque intenté disimularlo, me puse bastante nervioso. Pasé por al lado y escuché como cuchicheaban. Me pareció escuchar algo así:
- Yeguas: ¡Madre míaa! No vea si esta bueno tía... tiene que tener una tranca...
Sin decir nada ni mirar atrás, seguí adelante como los de Alicante, pero todos los piropos se me caerían cuando tropecé con un escalón. No sé si sabréis de lo que os hablo, pero me refiero a una de estas veces en las que apoyas el pie y la acera tiene como un bulto, se te encasqueta la pierna y parece que estas cojo... Ya no sólo me sentía tonto, sino que había hecho el ridículo a lo grande... Se me quitaron las ganas de ir a clase, así que volví a casa y me acosté. Después de 18 horas escuché llegar a mi padre, así que me levanté, para que no me diera la típica charlita de los vagos...
- Padre: Miguelage ven pacá...
- Yo: Papá, te lo he dicho muchas veces, no soy ningún vago, sólo estoy cansado de dormir.
- Padre: No, no es de eso de lo que quiero hablarte. Bien, este verano has cumplido 18 años, y creo que ha llegado el momento de explicarte como nacen los niños: Viene la cigüeña y... bla bla bla bla.
Todo esto fue bastante embarazoso, ya que durante la conversación tuve que ingeniármelas para contarle a mi padre, con tacto porque estas cosas duelen, que yo ya había mojado (como las galletas con dibujitos de cuetara en un vaso de leche calentita.). En definitiva, tenía que ser un poco sensible así que le solté algo así:
- Yo: Papá, ¡qué yo ya he follaooo!
- Padre: Niño, ¡vete a tu cuarto...!
Le hice caso, cerré la puerta y volví a la cama. Pero ya sabéis, que detrás de toda gallina corre un gallo. Pues algo parecido me pasó a mí, y es que de tanto hablar de sexo, me entró el calentón y comencé a cascármela. Fue entonces cuando mi madre entró a dejarme los gallumbos en el cajón. No sé como se las apañan, pero parece que todo hijo tiene una cuerdecita en la polla que se acciona y hace que a la madre le entren ganas de llevarle los calzoncillos en plena paja.
- Mamá: ¿Niño que haces?. ¡Papáaa! ¡quel niño sestá tocando! ¿tu qué las dicho?. ¡que guarro eres niño!. ¡Encima con la sabana que te regaló la Lola!*.
*La Lola: es mi vecina desde que tenía 8 años. Es una chorba normal, de las que te encuentras en la pescadería los sábados por la mañana, veinte añera, rubia, ojos claros. Lo único que tiene una peculiaridad, o bueno, un par de peculiaridades...
Para concluir: Con este texto no pretendo que os deis por aludidos, sólo que reconozcáis que también os a pasado algo similar alguna vez. Tampoco quiero mostrar mi personalidad, pero lo admito, soy un guarro y eso es algo que también comparto con todos vosotros. Cada 3 minutos todos pensamos en alguna guarrería. Yo cada un minuto, porque soy profesional. Creo que de mayor voy a dedicarme a dar charlas sexuales, aunque mejores que la que me dio ayer mi padre. Dentro de 3 años si tenéis alguna duda sobre sexualidad, no dudéis en consultarme. Llamad, y hablad con mi secretaria, ella se pondrá en contacto conmigo. Gracias.
"Quiero que mi secretaria tenga un buen ridículo pero sin el ridi"
J.O.P.C.Y.
Odio este tiempo
En esta época el tiempo cambia más que el entrenador del Betis. Uno ya no sabe si salir a la calle con la bufanda al cuello o si hacerlo con la camiseta de tirantas. Eso trastorna a la gente y me jode a mí, y como me jode, me quejo. ¡Joder!
¿20 céntimos?
Como algunos ya sabrán, estoy trabajando de botones en un hotel. Mi función consiste básicamente en recoger las maletas del autobús y subirlas a la habitación de cada cliente.
La verdad es que normalmente se portan bastante bien con las propinas. Cada uno lo hace como puede o sabe: Las abuelitas casi siempre te sueltan un par de monedillas o algún billete si tienes suerte. Las jovencitas sin embargo te lo suelen agradecer de otra forma que a mi me gusta más…
Pero fuera de esos dos grupos se encuentran los turistas ingleses. Da igual la edad, el sexo, el color de pelo y el sueldo. Estos hijos de puta son más agarrados que los pelos del culo. El otro día, sin embargo, una de estas furcias debía sentirse especialmente generosa, y tras haberle subido la maleta a su cama, encendido la tele, regulado a la temperatura ideal el aire acondicionado y llenado la bañera de agua templada me dio… ¿20 céntimos? Hija de la grandísima puta, he trabajado más de lo que tú y toda tu familia hayáis trabajado en vuestra puta vida y… ¿Me lo agradeces con 20 míseros céntimos?
-Muchas gracias, disfrute del servicio- Concluí.
Nos llaman groseros y maleducados
Llevo escuchando esto bastante tiempo, y la verdad, me toca mucho la polla. No sé quien se cree la gente que es para meterse en mi vida y corregírmela. Como diría Maradona: “Que la chupen”.
El otro día estaba en clase de matemáticas con mi compañero de todo Miguelage y le vi que no tenía muy buena cara.
Yo: Iyo no te enfades, pero tienes más mala cara que un chino matado a pellizcos…
Miguelage: Ya tío, es que me estoy cagando y tengo el culo como un kaki.
Profesor: Oye, ustedes dos ¿Se callan?
Yo: Mira tío, yo soy el Tito Emeá, el que te focka… el que parte la bocka… Hijo de putah…
Tito Sony: Joder, que mala educación estáis recibiendo… Si volviera quien tenía que volver… Se iban a hartar de correr esos perros judíos…
También me llamaron maleducado en el Burguer King…
Empleado: Hola buenas noches. ¿Qué va a pedir?
Yo: Perdona ¿Es un requisito imprescindible ser un gordo de mierda para que te contraten aquí?
E: Por favor, ¿Cuál es su pedido?
Yo: Dame una Doble cheese bacon, pero por favor, que no lleve ni queso, ni bacon…
E: ¿Algo más?
Yo: Si, otra pregunta, ¿Por qué algunos mojones flotan y otro se hunden?
No entiendo por qué acto seguido me vino un gordo metido en el cuerpo de un canijo y me pidió amablemente que abandonara el establecimiento, diciéndome que haber si aprendía modales, que era un maleducado… Te quedas “helao”.
La última vez que me tocaron la polla estrepitosamente fue esta mañana. Iba caminando por la calle pensando si habría alguna teoría que explicara el comportamiento de los mojones cuando una chica muy guapa me paró amablemente y me dijo con voz sensual:
Chica: Hola, ¿Puedo enseñarte un nuevo producto que estamos a punto de sacar al mercado?
Yo: Hombre, prefiero que me enseñes las tetas…
C: ¡Grosero!
Tras decir esto me soltó una hostia que quedará grabada en mi memoria hasta el día que se me olvide…
Y resulta que el fin solo era el principio...
Pero resulta que para que una frase sea cierta no tiene por qué sonar bien. Simplemente tiene que haber voluntad para que se haga realidad. Y esta vez la voluntad la pusiste tú.
Jesuly (de “el apalanque”) escribió: “un sueño es vida si se cumple, y muerte si se olvida”. Yo estaba huyendo de mi sueño. Estaba intentando dejar atrás al amor que más he deseado nunca. Intentando huir de lo que más quería en este mundo, dirigiéndome hacia un precipicio a una velocidad vertiginosa… A punto de echar a volar, de huir, de morir…
Pero entonces apareciste tú… Corriste detrás de mí sin que yo me diera cuenta y te plantaste delante de mis morros sin dejarme capacidad de reacción… Y me dijiste que me quedara, que en el Paraíso se está mucho mejor...
Y supongo que es por eso por lo que ahora mismo me siento como si estuviera subido en una nube… Lo vi todo tan lejos que ahora me parece mentira que sea verdad… Estaba tan cerca del borde del abismo que me parece increíble haberme salvado… Pero lo he conseguido…
El día 09/10/09 a las 23 horas, 59 minutos, 59 segundos se cerraron las puertas del Paraíso, y yo… estoy dentro…
Jesús Quintero entrevista a Bartolo
Del entrevistador hay poco que decir, pues es 100% Jesús Quintero; con sus poesías, refranes y frases hechas… Del entrevistado sin embargo habría que añadir que durante gran parte de su vida frecuentó la M-30 con el objetivo de encontrar a sus víctimas y sodomizarlas… Una vez hecho esto, los mataba de forma violenta y esparcía sus sesos a lo ancho de la carretera para contemplar, sentado en el quitamiedos, como los coches los pisoteaban…
Fin de la primera etapa
El chiste de los 4 amigos
Cuatro amigos se encontraron en una fiesta, después de 30 años sin verse. Después de tomarse algunas copas, uno de ellos va para el baño. Los que se quedaron comienzan a hablar de sus hijos.
- El primero dice: Mi hijo es mi orgullo. Comenzó a trabajar como ayudante en una empresa. Estudió, se licenció en Administración de Empresas, fue promovido a gerente de la empresa, y hoy es el presidente. Se hizo tan rico, tan rico, que para el cumpleaños de su mejor amigo, le regaló un Mercedes Kompressor
- El segundo dice: Caramba, ¡que bárbaro! Pero mi hijo también es un gran orgullo para mí. Comenzó trabajando como vendedor de pasajes. Estudió para piloto comercial. Fue a trabajar a una gran empresa aérea. Entró de socio en la empresa, y hoy es el dueño de la mayor parte. Se hizo tan rico, que para el cumpleaños de su mejor amigo, le regaló un avión Boeing 737
- El tercero dice: ¡¡Felicidades!! Pero mi hijo también es muy rico. Estudió Ingeniería. Abrió una constructora y le fue tan bien que se hizo millonario. El también le regaló algo importante a su mejor amigo. Le construyó una casa de 1000m2 especialmente para él.
Los tres se felicitaban mutuamente. El amigo que había ido al baño llegó y preguntó: ¿Qué pasa que estáis tan felices?
- Estamos hablando del orgullo que sentimos por nuestros hijos. Y el tuyo ¿qué hace?
- Mi hijo es GAY y se gana la vida bailando como STRIPPER en una discoteca de ambiente.
Los amigos dijeron: ¡Qué horror! ¡¡qué decepción debes sentir!!
Y él dijo: ¡Para nada, tiene una suerte! ¡Su cumpleaños fue el otro día y recibió una casa de 1000 m2, un Boeing 737 y un Mercedes Kompressor de regalo de sus tres novios!
Akinator, el adivino divino
El juego consiste en pensar en un personaje y responder 20 preguntas que te hace un adivino, con las cuales este deberá averiguar de quién se trata.
Os aconsejo que lo probéis, es bastante divertido y... ¿quién sabe?, a lo mejor tenéis suerte como yo y el día de mañana no pasáis hambre.
El fruto del trabajo
Unos 4 ó 5 años mas tarde la Playstation 1 había quedado obsoleta. Todo el mundo tenía ya la recién salida Playstation 2 u otras consolas de menos renombre por aquel entonces como la X-box. Como todo niño de 10 ó 12 años la única manera de que consiguiera la tan ansiada consola era que papá sacara los billetes, y eso fue lo que le pedí. Pero en esta ocasión no iba a ser tan fácil. El curso ya había empezado, y mis notas no estaban siendo precisamente buenas. Mi padre me prometió que si conseguía aprobarlas todas él mismo iría conmigo a comprarme la Playstation 2.
El curso fue bastante duro. En la primera evaluación me quedaron 3 asignaturas. En la segunda solo una y en la tercera, tras un apretón final, conseguí sacar el curso limpio. Tal y como mi padre me prometió esa misma tarde fuimos al Hipercor a comprar la consola. Esa fue la primera vez que conseguí algo gracias a mi trabajo. Pero fue todo distinto. Yo ya no tenía edad de estar todo el día enganchado a la consola. Empecé a salir más a la calle… El caso es que se juntaron una serie de factores que hicieron que la Play2 fuera mucho menos utilizada.
Desde entonces esta situación se ha vuelto a repetir en mi vida infinidad de veces. Me han dado muchas cosas por las buenas, pero también hay otras muchas que he tenido que conseguir con duro trabajo. Y es que cuando tu tienes un sueño no vale quedarse sentado esperando un golpe de suerte. Cuando quieres algo tienes que hacer todo lo posible por conseguirlo.
Porque puede que la Play1 fuera el mejor regalo que me hayan hecho nunca. Pero la satisfacción que me produjo el ir a comprar la Playstation2 acompañado de mi padre con mi trabajo cumplido nunca podrá igualarse.
Esto creo haberlo vivido antes...
Al hacer memoria me doy cuenta de que hay muchas similitudes. La llamaba por teléfono para escucharla durante el amanecer, al igual que ahora. Se me iluminaba la cara con su simple presencia, al igual que ahora. Me temblaban las manos cuando escribía sobre ella, al igual que ahora. Y es curioso, pero durante aquellas conversaciones que manteníamos por el MSN tú me repetías una y otra vez que tenía que olvidarla, mirar hacia delante y no sufrir más por ella, al igual que ahora.
Lógicamente, yo no te hice caso. Seguí persiguiendo al aire. Alguna vez lo atrapé, pero siempre se me terminaba escapando entre los dedos antes de poder saborearlo. A base de palos sentimentales me fui dando cuenta que esa persecución ya había terminado hace tiempo, y que yo estaba con las ruedas pinchadas y el motor gripado.
Pues aunque parezca mentira, poco a poco la fui olvidando con la ayuda de alguna que otra fémina. Poco a poco dejé de perseguir al aire para correr con él. Poco a poco dejé de mirar atrás, volví la cabeza y miré hacia delante, como tú me pedías.
Pero resulta que cuando mejor vivía; cuando tenía el mundo a mis pies; cuando las ruedas estaban completamente llenas y el motor a pleno rendimiento, se me puso el semáforo en rojo.
Me pediste que mirara hacia delante, pero ahí solo estabas tú.
Hace ya dos meses y dos días de esa “fuga de cerebros”. Podría calificarlos como increíbles, sublimes, perfectos o simplemente como los mejores de mi vida.
Ahora de nuevo me pides que me olvide de todo. Otra vez me pides que deje de mirar los espejos retrovisores. Otra vez me pides que mire hacia delante, pero lo que tu no sabes es que mire hacia donde mire solo estás tú.
El secuestro II
Para ver la tercera parte de "El secuestro" haz click en este enlace"
Para ver la primera parte de "El rescate" haz click en este enlace.
Para ver la segunda parte de "El rescate" haz click en este enlace.
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La descarga eléctrica me dejó bastante tocado, pero tras el paso de dos o tres horas moras me recuperé por completo y abrí los ojos. El lugar era bastante siniestro, tal vez fuera por las ratas que correteaban a mi alrededor imitando a Paquillo Fernández. Estaba amarrado a un sillón, situado justo en el centro de la habitación. De pronto sucedió algo que ya había visto antes...
- Enmascarado: Hola Miguelage, quiero jugar a un juego (Voz de miedo)
Alguien se sentó delante mía con una máscara. Intentaba hacerme la de "Saw", la única diferencia era que la máscara no era blanca, sino marrón (Si era blanca pero estaba sucia). Tampoco había tele, el enmascarado estaba frente a mí en carne y hueso y, debo admitirlo, acojonaba bastante. Hablaba mi idioma, así que aquella criaturita no podía ser otro más que "El jefe".
- Yo: ¡Heeeeee! Yo a ti te conozco... ¡Tu eres el jefe! ¿a que sí?
- Jefe: Vamos a jugar...
- Yo: ¿Y si no quiero qué?¿eh?
- Jefe: Si no juegas te mato directamente.
- Yo: ¿Y si... no quiero?
- Jefe: "ggrrrrrrrr" ( gruñido en moro )
- Yo: ¿Y si no quiero?, ¿y si no quiero?, ¿y si no quiero?, ¿y si no quiero?, ¿y si no quiero?...
- Jefe: ¡Cállate! He dicho que vamos a jugar y vamos a jugar. Te explicaré en qué consiste: Dos de mis hombres entrarán en esta habitación y te mostrarán una imagen. Si aguantas 30 minutos mirando fijamente la imagen y sobrevives te dejaré libre. El juego comienza... ¡Ahora!
- Yo: Perdonadme queridos amigos, pero tengo sed ¿ustedes no me podríais dar un poquito de agua seca verdad?
Por la expresión de sus caras no sabía si estaban enfadados o si se trataba de una falta de entendimiento. Uno de ellos llamó al jefe y este vino rápidamente.
- Jefe: ¿Qué esta pasando aquí?
- Yo: Señor Mohamed (todos los moros se llaman Mohamed), uno de sus hombres me quería ayudar a escapar y no me gusta señalar a nadie -dije mientras señalaba al más fuerte.
- Jefe: ¿es eso cierto Mohamed III? No sé como pude confiar en ti.
(Pum pum) Se lo cargó sin piedad pegándole un tiro en la cabeza. Desde aquel momento mi secuestro dejó de parecerme gracioso. Conseguí desatarme sin que se dieran cuenta. El jefe y el sujetador de foto de la mujer gorda que quedaba vivo discutían y debido al fuerte ruído vinieron más de los malos.
Volver a empezar... otra vez
Ahora nos adentramos en septiembre, mes de reencuentros, de abrazos y besos; mes de borracheras de bienvenida (siempre hay una escusa); mes de dietas y gimnasios; mes de inicio liguero; mes de comprar libros, cuadernos y material escolar; y como no podía ser de otra manera, mes en el que vuelven los Jefes…
Desde que empezamos a escribir para el blog es la primera vez que nos llevamos tanto tiempo parado y ciertamente tenemos un mono “ketekagas”. Pero nos preocupa la falta de inspiración con la que llegamos de Chipiona. Los litros de alcohol ingeridos durante nuestra estancia allí se cuentan por kilómetros cúbicos y tenemos cierto miedo de que eso, además de al hígado, afecte al cerebro.
Sin más que decir solo tenemos que decir que no nos queda nada por decir.
De vacaciones
Las personas, por naturaleza, valoramos más las cosas que perdemos. Es una de las características con las que nacemos, vivimos y morimos. Como cuando a un niño chico se le quita un juguete y patalea hasta que consigue recuperarlo. O como cuando alguien pierde a un amigo y llora porque nunca le dijo lo que por él sentía. O como cuando el enfermo se lamenta por haber perdido su salud…
Cuando todo esto comenzó nosotros escribíamos por el simple hecho de entretenernos un rato relatándole al aire nuestras hazañas y pensamientos, pero con cada comentario que nos dejabais pasabais a ser poco a poco nuestra motivación para hacerlo. Y ahora esa motivación se nos ha ido a la playa a pasear por la orilla, a tocar la fina arena, a mirar atardeceres y a emborrascharse noche tras noche.
Ambos pensamos que esta vida se mueve por las motivaciones que cada uno tiene, y dado que la nuestra ahora mismo se ha ido de vacaciones nosotros también lo hacemos. Tenemos para septiembre muchísimas ideas que queremos llevar a cabo. Hasta entonces os estaremos esperando ansiosos de poder volver a maltratar nuestro teclado. Hasta pronto…



















